Las mariposas son reconocidas como uno de los insectos más bellos y atractivos a la vista. Las mismas pertenecen al orden del mundo animal Lepidoptera, que incluye tanto a las mariposas como a las polillas y que describe a aquellos insectos cuyas alas están recubiertas por miles de escamas diminutas. Es sin dudas uno de los insectos más abundantes del planeta: se considera que existen más de 160 mil especies diferentes de ellas en la Tierra.

Una característica importante de las mariposas es tienen la capacidad de detectar los impactos negativos al ambiente, es decir, son bioindicadores ambientales. Son sensibles a cambios de temperatura, microclima, humedad y nivel de luminosidad, parámetros que típicamente se alteran con la perturbación de un hábitat determinado. Las mariposas responden de manera rápida y precisa a los esos cambios y lo demuestran tanto en su fenología como en la abundancia de las diferentes poblaciones y en la distribución variada de las especies.
Por estas razones las mariposas se están utilizando cada vez más como bioindicadores del hábitat. Por ejemplo en Colombia y en muchos países de Europa, se están desarrollando estudios donde estos insectos son monitoreados frecuentemente, para así encontrar soluciones que reviertan el daño ocasionado a los ecosistemas.

Además, la diversidad de mariposas puede servir como una aproximación a la diversidad vegetal dado que las mariposas dependen directamente de las plantas. Por lo tanto, la aparición de cualquier especie de mariposa es un indicador fiable de la presencia simultánea de otras especies de plantas (recursos alimenticios de la oruga y el adulto), animales (parásitos y depredadores) y un conjunto de factores ambientales particular (Salazar & Vélez, 1991).

Es por eso que desde la Fundación Espacios Verdes se ha propuesto implementar en la Reserva Natural Provincial Mogote Bayo, en la Villa de Merlo, un sector diseñado con plantas nativas melíferas y hospederas para atraer mariposas. Esto permitiría potenciar este maravilloso recurso educativo como una verdadera aula a cielo abierto, destinado a la conservación, sensibilización, concientización ambiental, un ámbito de investigación académica y sumando especies al banco genético de biodiversidad.

El diseño de este sendero interpretativo con plantas nativas para atraer mariposas, brindará a la Reserva una mayor importancia no solo como atractivo turístico sino también fomentando una mayor conciencia ambiental, desarrollada sobre las bases de una actividad sustentable.

Algunos de los objetivos más importantes del proyecto son:

  • Involucrar a niños y adultos en el mundo de las mariposas diurnas, estimulándolos a estudiar estos insectos y haciéndolos conscientes de la importancia de la preservación del Ambiente.
  • Brindar una educación sobre, por y en la naturaleza, por medio del aprendizaje en forma más o menos directa, conociendo lugares, costumbres, tipos de de plantas hospederas y melíferas, que requieren para sobrevivir en los diferentes estadios, etc.
  • Resaltar el efecto y la importancia de la presencia de los insectos en los diferentes hábitats a través de la historia. Motivar a las personas al cuidado y conservación de los recursos naturales mediante un acercamiento vivencial al mundo de los insectos.
  • Generar el respeto y el amor por la naturaleza a través del contacto, experiencias, y conocimiento de los insectos.
  • Promover la conservación ambiental a través de acciones educativas y comunicacionales
  • Demostrar que en Villa de Merlo se le da importancia al medio ambiente y que se pretende generar su cuidado a través de actividades como esta.

Es por todo esto que con esta propuesta educativo-ambiental, trabajando de manera mancomunada entre la Fundación y el Ministerio de Medio Ambiente de la provincia, pretendemos: incrementar las poblaciones de mariposas en la provincia de San Luis especialmente en la Villa de Merlo, la diversidad de las plantas nativas necesarias para su reproducción y el aumento de otros grupos de polinizadores dentro la zona. Revalorizar a las mariposas como verdaderas contribuyentes a la salud del ambiente como polinizadoras y fuente de alimento. Fomentar en los visitantes valores como responsabilidad, solidaridad, cooperación, compromiso, recordando que las mariposas son seres vivos frágiles, que dependen de dos plantas nutricia y nectaria, de un hábitat y de un ambiente sano para poder desarrollarse y que todo ser vivo es indispensable en esta nuestra casa mayor.

El proyecto ya se puso en marcha

Los días martes 24/10 y miércoles 25/10 visitaron la Reserva Provincial Mogote Bayo Silvia Senatore, Paula Paladini y Paula Lopez, colaboradoras de la Fundación Espacios Verdes,  para hablar con el personal de Mogote Bayo y disponer el mejor lugar para la creación del sendero interpretativo. Durante esos días recorrieron la Reserva para relevar las especies vegetales que pueden atraer mariposas y que sean factibles de reproducir en el sector destinado al sendero Además, para alegría de todos, pudieron observar varias especies de mariposas y hasta encontraron huevos y orugas. A continuación las fotos:

IMG-20171031-WA0015Una oruga en una planta de ‘duraznillo negro’

IMG-20171031-WA0006Paula Lopez y Paula Paladini recorriendo el lugar donde estará el sendero interpretativo