El venado de las pampas es un  cérvido  ,  típico  de  las  grandes  áreas  de  pastizales  abiertos  del centro y sur de Sudamérica (Darwin, 1839;  Cabrera, 1943;  Jackson,  1987). Se lo conoce por diferentes nombres comunes a lo largo de toda su distribución: venado de las pampas o ciervo de las pampas, venado, venadillo o gama en Argentina, Bolivia y Paraguay, venado de campo en Uruguay, veado campeiro en Brasil y también recibe nombres en idioma Guaraní como gwazú-tí. Presentan un tamaño  medio pudiendo alcanzar el metro y medio de largo, y unos 7 dm de alzada. El macho alcanza los 45 kg de peso, mientras que la hembra es algo menor (20 a 40 kg). Los machos se diferencian de las hembras además por una coloración más clara y por la presencia de astas, las cuales se renuevan una vez por año.

venada venadoA. Hembra y B. Macho de venado de las pampas

Son altamente selectivos con la comida: se alimentan de brotes tiernos de pastos y hierbas así como de fruta y legumbres silvestres. Los ejemplares forman pequeñas manadas de hasta una docena de individuos, que se disuelven en la época de celo, a fines del verano, durante la cual los machos se muestran fuertemente territoriales y agresivos. Se reconoce en la actualidad que existen cinco subespecies que se han definido morfológica y genéticamente: O. b. bezoarticus  (Cerrado brasileño (Jackson, 1987));  O.  b. leucogaster (al sur del Mato Grosso, al sudeste de Bolivia y Paraguay, al noreste de Argentina y  Uruguay  (Cabrera,  1943;  Jackson,  1987)); O.  b.  arerunguaensis  y O. b. uruguayensis  (en Uruguay (González,  2010)) y,  por  último,  la  subespecie  más  austral  de  venado  de  las pampas, O. b. celer, que se registra en los pastizales pampeanos de Argentina (Merino, 1993).

El área de dispersión histórica del venado abarcaba grandes extensiones de  pastizales y sabanas desde el sur del Río Amazonas hasta el norte de la Patagonia (Cabrera, 1943;  Jackson,  1987). Sin embargo, a pesar de que el venado de las Pampas carece hoy de predadores naturales, es una de las especies de cérvido en mayor riesgo del mundo y hoy ocupa menos  del  0,5%  de  su  distribución  original  (Marino  et  al.,  2013).  En  la  Argentina  ha  sido categorizado como ‘en peligro’ por Ojeda  et al. (2012),  convirtiéndolo en una de las especies de mamíferos más amenazadas de extinción de nuestro país.

En Argentina la distribución original comprendía registros en 14 provincias del centro y norte del territorio nacional (Cabrera, 1943; Jackson, 1978; Jackson, 1987; Moreno, 1993; Chébez y Johnson, 1994). Sin embargo, diversos factores antrópicos en expansión como el avance de la frontera  agrícola-ganadera,  la  caza  de  subsistencia  y  deportiva  y  la  introducción  de enfermedades por parte de otras especies animales  exóticas  (Jackson  et al.,  1980; Jackson y Langguth,  1987;  Beade  et  al.,  2000;  Demaría  et  al.,  2003)  hacen  que  hoy  la  especie  se encuentre  relegada  a  unas  pocas  poblaciones  aisladas  entre  sí,  presentes  en  sólo  cuatro provincias de la Argentina (Corrientes, Santa Fe, Buenos Aires y San Luis).

En la provincia de San Luis -cuya capital, San Luis de la punta del cerro de los Dos Venados, lleva su nombre- habita en los suelos arenosos con pastizales y lomas con isletas de chañares en el centro-sur de la provincia. En esa zona además aún persisten los últimos parches de pastizal pampeano remanente del país y que tienen máxima prioridad de conservación. El venado de las pampas ha sobrevivido en dichos pastizales gracias a la escases de rutas y de subdivisiones internas de los campos agropecuarios y la baja densidad de cabezas de ganado. Pero esas condiciones fueron cambiando radicalmente en las últimas décadas, sobre todo por el reemplazo del pastizal natural por pasturas implantadas con especies exóticas (aptas para el ganado vacuno) y cultivos (Demaría et al., 2003). Estos pastizales exóticos perjudicaron al venado de las pampas, desplazándolo hacia los parches remanentes de hábitat natural.

En un intento por conservar esos parches de hábitat favorable el 15 de mayo de 1997 el Gobierno Nacional y Provincial firmaron un convenio para la creación de un Parque Nacional. El área protegida de 12.000 ha se encontraría dentro de una zona donde los pastizales naturales cubren el 94.5% del terreno y la población de venados es abundante.

Sin embargo, los pasos siguientes a la firma del acuerdo no fueron los adecuados y el parque aún no se ha creado. El fracaso de la creación del parque nacional, para proteger al venado y al pastizal pampeano en la provincia de San Luis, fue consecuencia de varios factores donde intervinieron funcionarios y dueños de los campos agrícolas de la región. Además se trazaron las rutas Provincial N° 27 (con una extensión de 217 kilómetros de norte a sur) y la nacional 148 (de 91 kilómetros de recorrido este-oeste), ambos caminos cerca del núcleo de protección central del parque proyectado. Esta modificación puso aún más en peligro a los venados y es de esperar que la población haya disminuido.

A pesar de que el venado es todo un emblema en San Luis, pues figura en el escudo de la  en la provincia y a pesar de que ha sido declarado Monumento Natural de la misma, su población sigue expuesta a las enfermedades transmitidas por el ganado, la caza furtiva, el ataque de perros y la destrucción de su hábitat.

Resultado de imagen para escudo de la provincia de san luis

Escudo de la Provincia de San Luis