Una de las razones que me han llevado a escribir esta nota hoy 8 de marzo es el papel fundamental que ha cumplido la mujer en la conservación del patrimonio natural desde tiempos remotos: citando el Convenio de la Diversidad Biológica (1992), “la mujer tiene conocimientos especiales de los vínculos ecológicos y de la ordenación de los ecosistemas frágiles por lo que resulta fundamental reconocer su papel en la conservación de la naturaleza y en el uso sostenible de los recursos naturales”. Otra de las razones es que se lo debía a estas tres mujeres que han dedicado su vida a conservar y estudiar diferentes especies de primates y que han sido para mí de gran inspiración a través de mi carrera profesional. Aquí un homenaje para ellas:

Haciendo alusión a los angeles de Charlie, la conocida serie de TV que narra las peripecias de tres mujeres bajo el mando del detective privado Chalie Towsend, la denominación “Los ángeles de Leakey” se refiere a tres mujeres dedicadas en cuerpo y alma al estudio y conservación de los primates, apadrinadas por el paleontólogo Louis Leakey. Y es que la primatología del siglo XX sin dudas tiene nombre de mujer, particularmente de estas tres: Jane Goodall, Biruté Galdikas y Dian Fossey quienes se dedicaron a los chimpancés, los gorilas y los orangutanes respectivamente. Louis Leakey, su mentor, desarrolló un gran interés en el estudio de los grandes simios dentro de su hábitat natural, iniciando así el camino de las tres mujeres que aquí me ocupan:

Dian Fossey

Imagen relacionada

Nació en San Francisco, Estados Unidos el 16 de enero de 1932. Se graduó en terapia ocupacional y pasó varios años trabajando en un hospital de Kentucky. Motivada por el trabajo del zoólogo George Schaller dedicado al estudio de los gorilas, Dian viajó a África en 1963. Allí observó y estudió a los gorilas de las montañas Virunga en Ruanda y la República Democrática del Congo. Allí conoció a Leakey quién le enseñó la importancia de estudiar a los grandes simios para entender la evolución humana.

En 1966 Dian logró el apoyo de la National Geographic Society para trabajar en Zaire pero la complicada situación política de ese país la obligaron a continuar sus estudios en Ruanda. Gracias a su paciencia y observación Fossey llegó a imitar los comportamientos de la familia de gorilas a la que estudiaba permitiendole ser cada vez más aceptada por el grupo. Aprendió a reconocer las características de cada individuo y les puso nombres llegando a generar una relación de confianza y afecto con los gorilas.

En 1967 fundó el Centro de Investigación de Gorilas de Kariokse y en 1974 recibió el grado de doctora en zoología por la Universidad de Cambridge. En 1983 publicó su libro “Gorilas en la Niebla” en el que expone sus observaciones y su relación con los gorilas y en el que más adelante se basaría la película del mismo nombre.

Fossey estudió por 22 años a los gorilas de montaña durante los que se enfrentó y combatió a los cazadores furtivos que estaban llevando a la especie prácticamente a la extinción, lucha que le creó muchos enemigos.

En efecto, su muerte por asesinato a machetazos en 1985, fue atribuida al jefe de los cazadores furtivos de gorilas y es la hipótesis más extendida. Fossey fue hallada muerta en la habitación de su cabaña en las montañas de Virunga. Esa misma noche Dian había escrito en su diario:

“Cuando te das cuenta del valor de la vida, te preocupas menos por discutir el pasado y te concentras más en la conservación para el futuro”.

El trabajo de Dian Fossey contribuyó enormemente a la recuperación de la población de gorila de montaña y a desmitificar el comportamiento violento de estos animales. Fue enterrada en Kariokse, en un sitio que ella misma había construido para sepultar a los gorilas muertos.

Jane Goodall

Resultado de imagen para jane goodall

Nació en Londres el 3 de abril de 1934 y es una naturalista, primatóloga y activista que ha dedicado su vida al estudio del comportamiento de los chimpancés en África y a educar y promover estilos de vida más sostenibles en todo el planeta. Cuando terminó el colegio, estudió secretariado y trabajó en la administración de una clínica, en la universidad de Oxford y en un estudio de documentales en Londres, pero fue invitada por una amiga que residía en Kenia, trabajó durante 4 meses para pagarse el barco y viajó a África donde conoció a Louis Leakey, quien a pesar de que Jane no contara con la formación académica adecuada, tras expresar su interés por el estudio de los animales, la contrató como asistente y viajó junto a Leakey y su esposa la arqueóloga Mary Leakey a la garganta de Olduvai en busca de fósiles de homínidos. Más tarde le ofreció la posibilidad de estudiar a los chimpancés en su ambiente natural, en el parque nacional de Gombe, Tanzania, donde se trasladó en Julio de 1960, ante las reservas del gobierno británico de dejar a una mujer sola con animales salvajes. África le cambiaría la vida para siempre.

Tras observar el comportamiento de los chimpancés salvajes durante meses, un día descubrió a uno de los individuos introduciendo un palo (que previamente había cotado y deshojado) en el agujero de un termitero para sacar termitas y comérselas. Goodall demostró con ese descubrimiento que el concepto que se tenía hasta ese momento de que la especie humana era la única capaz de fabricar una herramienta y usarla, era falsa. Sus observaciones sobre la conducta instrumental de los chimpancés, sus hábitos de caza, su estructura social, sus emociones, su inteligencia y su personalidad individual revolucionaron la biología así como la percepción que hasta el momento se tenía sobre los chimpancés y el homo sapiens.

Durante su primer año observó a los chimpancés cazando crías de jabalí y pequeños animales. Pero lo más importante de esta observación fue que los chimpancés compartían la comida. Esto hizo que refutara que la alimentación de los chimpancés era vegetariana. En lugar de designar a los chimpancés con números les puso nombre, insistiendo así en la diversidad de personalidades, mentes y emociones que estos animales presentaban. Observó también que mantenían relaciones duraderas, cariñosas y compasivas de hasta 60 años. También descubrió que se libraban guerras brutales entre los chimpancés y también que son capaces de preocuparse los unos de los otros

Todos esos descubrimientos han quedado reflejados en un libro de Goodall titulada: “Patrones de comportamiento”. Fue una de las pioneras en la investigación de grandes simios en estado salvaje, introduciendo metodologías originales que fueron muy criticadas pero que hoy son ampliamente utilizadas. En 1965, estableció el centro de investigación Gombe Stream en la reserva del mismo nombre, a orillas del lago Tanganika, en lo que es actualmente Tanzania. El mismo año obtuvo el doctorado en etología por la universidad de Cambridge.

En 1977, fundó el JGI, el Jane Goodall Institute que apoya el trabajo en la reserva de Gombe y trabajos de investigación, educación y conservación en África, con 27 oficinas en el mundo. Su instituto posee centros en África para la recuperación de chimpancés rescatados. También tiene proyectos de conservación centrados en la comunidad local con programas de desarrollo sostenible, educación, microcréditos, becas, sanidad, puntos de agua o reforestación, entre otras tareas. El Instituto Jane Goodall promueve el rol activo de las comunidades en la conservación de su medioambiente.

Sus observaciones y descubrimientos sobre los chimpancés, los parientes evolutivos vivos más cercanos genéticamente al ser humano, junto con los bonobos, han tenido un gran impacto global y la han convertido en la mujer científica más conocida del siglo XX. Actualmente pasa menos tiempo en África y dedica una mayor parte del tiempo a conferencias y charlas por todo el mundo, promoviendo el programa de educación ambiental Roots&Shoots, con más de 15.000 grupos en 120 países, y alentado a todos aquellos que la han escuchado a usar el don de sus vidas para hacer del mundo un lugar mejor para todos.

Biruté Galdikas

Imagen relacionada

Nació en Wiesbaden, Alemania, el 10 de Mayo de 1946. En 1964 se trasladó junto a su familia a Estados Unidos, donde inició sus estudios de ciencias naturales en la universidad de California UCLA, licenciándose en psicología y zoología en 1996, obteniendo el posgrado de maestría en 1969 y obteniendo un doctorado por la universidad de UCLA en 1978. Siendo estudiante de posgrado viajó a Kenia donde conoció al antropólogo Louis Leakey, manifestándole su interés por estudiar al orangután en su hábitat natural. Convencido de su interés real, Leakey apoyó a Galdikas de modo que en 1971, junto a su primer marido, se estableció en Tanjung Putting, Borneo, Indonesia para iniciar un estudio a fondo de los orangutanes. Los comienzos de su trabajo fueron duros, por una parte Leakey no estaba muy interesado en la idea del estudio de Galdikas de los orangutanes pero la pasión de ella le persuadió. Muy pocos creyeron que Galdikas fuera capaz de conseguir su objetivo debido al carácter escurridizo y cauteloso de los orangutanes.

Su estudio sobre los orangutanes constataba que estos primates son unos animales tranquilos, inocentes y solitarios. Que a los machos les gusta vivir más en el suelo, mientras que las hembras prefieren vivir en los árboles y que éstas viven con sus crías durante sus ocho primeros años de vida. Fue la primera en documentar el intervalo de nacimiento de los orangutanes.

Documentó la ecología y el comportamiento de los orangutanes salvajes y ayudó a esclarecer la naturaleza de la organización social y el sistema de apareamiento. De modo que después de 40 años ha llevado a cabo el estudio más largo de cualquier mamífero salvaje en el mundo. Galdikas, ha luchado durante 40 años intentando luchar contra el exterminio del orangután, amenazado por diversos intereses que destruyen su hábitat: los madereros, los agricultores de aceite de palma o arroz, los mineros que busca sílice y los cazadores furtivos que comercializan con mascotas de manera ilegal. Desde su campamento, llamado camp Leakey, en la selva, inició una activa defensa de los orangutanes, difundiendo sus estudios y enfrentándose a madereros y furtivos. Biruté ha sufrido largo tiempo presiones, críticas, calumnias y amenazas llegando incluso a ser secuestrada, pero gracias a su labor, se han conseguido importantes avances para evitar la extinción de esta especie. En 1986 fundó la Orangutan foundation International: OFI con el objetivo de conseguir apoyo en todo el planeta para los orangutanes rescatándolos del tráfico ilegal. También logró convencer al gobierno indonesio para que fundara una reserva en el parque Nacional de Tanjung Putting, un gran avance para la protección de esta especie.

Entre muchos de sus estudios y escritos destaca: “Reflections of Eden: My years with the orangutans of Borneo”, en el que explica sus vivencias en Camp Leakey.

Compilación y comentarios: Marianela Masat