Según el Banco Mundial, el mundo en desarrollo tendrá que enfrentar en 2025 mayores niveles de producción de desperdicios de los que sus ciudades podrán manejar.

No es novedad que estamos produciendo cada vez más basura pero lo preocupante es saber que ahora la basura crece más rápido que la tasa de urbanización del mundo. Es decir que las ciudades producen más desperdicios inútiles de lo que ellas mismas pueden manejar.
Las estimaciones resaltan que 1.400 millones de personas más, vivirán en las ciudades del mundo en 2025. En promedio cada una de las personas de ese entonces, producirá 1,42 Kg de basura urbana al día, más del doble de lo producido hoy (0,64 Kg).
Eso significa que en los próximos 10 años, pasaran de producirse 680 millones de toneladas de desechos en las ciudades al año a 2.200 millones.

Entonces ¿existe solución a semejante problema?

Aquí te mostramos algunas de las soluciones puestas en marcha alrededor del mundo.

Tokyo, Japón: donde toda la basura se va por un tubo y no hacen falta camiones recolectores

La planta de incineración de Ariake, en Tokio-Japón. Cuenta con la tecnología más avanzada y medidas de protección ambiental de primer mundo. Tiene 22 años y aunque para nosotros todavía pueda resultar impensable, los nipones dicen que se está volviendo obsoleta.

Esta planta funciona como una aspiradora gigante. En casa la población clasifica la basura y la arroja por un tubo, la tecnología con que cuenta la incineradora la empuja a su gran depósito, la sacude, la lleva a uno de sus gigantescos hornos y la ceniza que queda, se reutiliza luego en mezclas de hormigón para construcción de puentes.

En el proceso, cada distrito maneja una tabla de clasificación de los residuos: Vidrio, plástico, cerámica, aparatos electrónicos y otros. La planta de Ariake es la encargada de recibir los productos inflamables. Los mismos ciudadanos son concienciados sobre la importancia de reciclar.

Este prodigioso invento es tan amigable con la naturaleza que todo el humo que se produce durante la quema en el horno se expide ya como aire purificado por una chimenea triangular de 20 metros cada lado y unos 140 metros de altura. El aire contaminado se depura y vuelve a la atmósfera como aire normal.

 

Kamikatsu, Japón: un pueblo que ha conseguido generar cero residuos

Así es como un pueblo japonés ha conseguido generar cero residuos

Un pequeño pueblo perdido en las montañas de la isla de Shikoku, en Japón, se ha convertido en un referente en reciclaje a nivel mundial. Kamikatsu se ha marcado como objetivo eliminar todos sus desechos para 2020, y desde 2002 trabaja en su Proyecto Cero Residuos. Este es un sistema de difícil aplicación en grandes ciudades pero sí podría ser aplicable a comunidades más pequeñas y un ejemplo a seguir en materia de reciclaje.

Los camiones de recogida no pasan por Kamikatsu, no se ven contenedores por la calle y son las familias quienes se responsabilizan de la gestión de sus propios residuos. Uno de los motivos de esta autogestión de los desechos es que la recogida tradicional de residuos es inviable económicamente por la situación geográfica del pueblo, entre montañas, y lo dispersas que están las casas. Este motivo no le quita merito a la constancia, disciplina y buen trabajo que hace esta comunidad que consigue reciclar el 90% de sus residuos.

¿Cómo lo hacen?

Los vecinos de Kamikatsu reutilizan los desechos orgánicos como compost en sus jardines o campos de cultivo. Lavan los envases de vidrio, plástico o latas, desmontan y pliegan el cartón, y todo esto lo llevan ellos mismos hasta el punto de reciclaje situado en el centro del pueblo. Allí los residuos se separan en 34 categorías diferentes y se ha establecido un Centro de Intercambio donde las familias del lugar pueden realizar trueques con objetos que no serán utilizados por otros y que para ellos podrían ser de gran utilidad.

Además la comunidad de Kamikatsu no sólo recicla su basura sino que la transforma en pequeñas obras de arte. Los artesanos del pueblo se encargan de reutilizar los productos descartados y de reconstruirlos para luego venderlos. Con lo que recaudan el municipio da subsidios para la compra de material para hacer compost, billetes de lotería o bonos para compra de comida.

Suiza: donde existe una policía encargada de la basura y las multas ascienden a más de 10.000 dólares

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Desde una policía que se encarga de la basura hasta multas de más de 10 mil dólares, un país que utiliza tan bien todos sus residuos que genera electricidad con ellos, esa es Suiza. Uno de los estados con más basura reciclada del mundo y el que más recicla estos desechos por persona. En el siguiente video, lo que Suiza tiene para enseñarnos acerca de la basura: Video

París, Viena y Alkmaar: ciudades donde el Estado y las ONGs ambientales controlan a las plantas de termovalorización

En esas ciudades, los controles sobre la operación de las plantas de termovalorización los hacen el Estado nacional y las comunas. En algunos casos, como en el de Amsterdam, hay diálogos con las ONG dedicadas al cuidado del ambiente. Y en casi todos los casos se puede seguir por Internet la emisión de los vapores que se envían a la atmósfera luego de todo el proceso.

Viena

Según el responsable de reciclaje y valorización de los RSU de Francia, Loic Lejay, y la representante de la comuna de Viena, Martina Ableindinger, las claves de la aceptación social de las plantas de termovalorización son tres: “Hay que ser limpio, transparente y honesto”. Wiebe Bosma, asesor de la planta HVC de Alkmaar, admitió: “Incinerar traía malos recuerdos de los días de la Segunda Guerra Mundial”.