Este 5 de junio celebramos el Día Mundial de Ambiente y, como todos los años, la Organización de las Naciones Unidas nos invita a reflexionar sobre alguna problemática ambiental acuciante. Durante el 2019, el tema central es la contaminación del aire.

La contaminación del aire es un fenómeno que tiene consecuencias tanto globales como locales. Por ejemplo, una central termoeléctrica que utiliza combustibles fósiles emite gases de efecto invernadero, responsables del cambio climático. Pero, al mismo tiempo, sus emisiones de material particulado disminuyen la calidad del aire de su entorno circundante. De acuerdo con la información de la campaña Respira La Vida de la Organización Mundial de la Salud, más del 90% de la población mundial respira un aire que no cumple con los estándares de calidad.

Uno de los principales causantes de la disminución de la calidad del aire es el material particulado con diámetro inferior a 2,5 micrómetros, conocido como PM 2,5, que proviene generalmente de centrales termoeléctricas, automóviles y procesos industriales.  Este material particulado, cuando está presente en el aire, ingresa hacia los pulmones sin ser filtrado. En los pulmones, llega al alveolo y, de allí, al torrente sanguíneo. Es por eso que la exposición a este contaminante no tiene consecuencias únicamente en los pulmones, sino que también puede derivar en enfermedades coronarias.

Medir para saber

El monitoreo de la calidad del aire a nivel local es una medida fundamental para establecer planes de acción. Muchas ciudades disponen de sistemas informativos on line y en tiempo real, que no solo permiten tomar medidas gubernamentales para mejorar la situación ambiental, sino que también funcionan como un sistema de alerta para informar a la población vulnerable cuando se registran niveles elevados de contaminación.

waqiEl proyecto World Air Quality Index (https://waqi.info/es/) muestra información sobre miles de estaciones de monitoreo alrededor del mundo.

¿Y una vez que se midió?

La campaña Breathelife, de la OMS, recomienda una serie de acciones que pueden tomar las ciudades para mejorar la calidad del aire urbano. En el sector transporte, se recomienda la promoción y desarrollo de transporte público de calidad, la creación de ciclovías y el fomento de recorridos peatonales. En cuanto al sector energía, las medidas están relacionadas con la incorporación de fuentes renovables de energía y el reemplazo del diesel por combustibles más limpios.

 

Nancy Lago. Fundación Espacios Verdes