En el día internacional de la Diversidad Biológica y la actual pandemia que vivimos hace varios meses, la Organización de Naciones Unidas invita a reflexionar sobre la conservación de las especies y su conexión con la salud de las personas.

Actualmente estamos atravesando la sexta extinción masiva de especies, donde aproximadamente 1 millón de especies animales y vegetales están en peligro de desaparecer.

Las causas son varias y están íntimamente ligadas a la acción del hombre. Una de las más preocupantes es la destrucción y estrés de hábitats naturales para la expansión agrícola y el monocultivo.

Las abejas son esenciales para la reproducción de las plantas y nuestra propia subsistencia. Se encuentran en peligro de extinción por el uso de pesticidas en la agricultura intensiva, el cambio climático y la contaminación. Créditos imagen: Tatiana R. Berman.

Además, según el último informe de la Plataforma Intergubernamental de Ciencia-Política sobre Biodiversidad y Servicios de Ecosistemas (IPBES), factores como la sobreexplotación, el uso insostenible de los recursos naturales, la contaminación del aire, tierra y agua, el incremento de especies exóticas invasoras y el cambio climático, afectan en forma dramática a la biodiversidad y contribuyen directamente a su pérdida.

Otro modelo productivo es posible

En el comunicado del informe del IPBES, la Dra. Anne Larigauderie, Secretaria Ejecutiva de IPBES, expresó que “los ecosistemas más ricos y diversos son más capaces de hacer frente a las perturbaciones, como los eventos extremos y la aparición de enfermedades. Son nuestra “póliza de seguro” contra desastres imprevistos y, usados ​​de manera sostenible, también ofrecen muchas de las mejores soluciones para nuestros desafíos más apremiantes”.

Actualmente, el modelo de producción se basa en prácticas insostenibles, poniendo el foco solo en la productividad y la demanda. Un ejemplo de ello es la sobrepesca y captura destructiva, que generan una pérdida de biodiversidad marina de enormes dimensiones.

Sin embargo, están tomando relevancia los estudios científicos que dan un diagnóstico sobre el estado actual de los ecosistemas y existen esfuerzos mundiales por fomentar prácticas de producción sostenibles que sean beneficiosas para la biodiversidad.

La deforestación de bosques nativos para la expansión de la frontera agrícola es una de las principales causas de la pérdida de biodiversidad. Créditos imagen: Tatiana R. Berman

Según la ONU, este año es el periodo final del Plan Estratégico para la Diversidad Biológica 2011-2020 y las Metas de Aichi. Esta también es la Década de la Biodiversidad, donde se dará paso al periodo 2021-2030 con la Década de la Ciencia de los Océanos para el Desarrollo Sostenible y la Década de la ONU para la Restauración de los Ecosistemas; además de la Cumbre sobre la Diversidad Biológica.

Nuestro país está comprometido con la protección de la biodiversidad a partir de la incorporación en sus políticas de los Objetivos para el Desarrollo Sostenible en la conservación de la vida submarina (Nº 14) y la vida de ecosistemas terrestres (Nº 15).

Con los planes de protección en marcha, la conservación de las especies y los ecosistemas del mundo dependen exclusivamente de nosotros.

Por: Tatiana Ruiz Berman. Comunicadora Social y periodista ambiental. Voluntaria de la Fundación Espacios Verdes.